Código de la iniciativa: GR-2026-06-255
En Granada las ordenanzas municipales prohíben perros sueltos, pero no hay ninguna gran zona de esparcimiento de perros en la Zona Norte. Podría crearse una en el anillo verde.
Según la Ley de Bienestar Animal (7/2023, de 28 de marzo), los responsables de los perros debemos garantizarles "un tiempo de esparcimiento diario, adecuado a su especie, tamaño y necesidades etológicas, que garantice su adecuado desarrollo físico y mental." En el artículo 27, además, se puntualiza que no se les puede tener encerrados o atados de tal forma que se les limite realizar su ejercicio diario. Sin embargo, en la ciudad de Granada las ordenanzas municipales establecen que los perros no pueden ir sueltos por la vía pública, incluyendo parques y jardines, bajo pena de multa, haciendo difícil que los tutores de perros podamos proveerles de sus necesidades de ejercicio, juego, olfateo y socialización.
Al contrario que otras ciudades españolas como Madrid (donde los perros pueden ir sueltos en un horario) o Vitoria (donde en su "anillo verde" están previstos lugares de esparcimiento para perros), Granada no dispone de ningún lugar donde estos animales puedan hacer ejercicio de forma segura. Los mal llamados parques caninos o "pipicanes (en su mayoría mal cuidados y sucios, por culpa tanto del invicismo de algunas personas como de la falta de vigilancia del Ayuntamiento) no son lugares adecuados, tanto por el pequeño tamaño de la mayoría, como por el suelo de "chinos" que hace daños a las patas de los perros y la presencia de innecesarios aparatos de Agility que casi ninguno de estos perros usa. El único parque canino de un tamaño considerable es del Tico Medina, y adolece de algunos de estos defectos. En la Zona Norte que nos ocupa su presencia es meramente testimonial y ridícula, con casos flagrantes de abandono por parte del Ayuntamiento como el situado junto al Parque de la Cooperación, mal cuidado desde su misma inauguración.
Por todo ello, considero que la Zona Norte necesita un lugar adecuado para el esparcimiento de los perros con las garantías adecuadas de salubridad y seguridad, tanto para ellos como para sus cuidadores y otros transeúntes. Como en Vitoria, podría usarse parte del "anillo verde", paralelo a la circunvalación, que además en la actualidad se encuentra en estado de semi abandono, con proliferación de malas hierbas y suciedad. Para el Ayuntamiento será una jugada relativamente barata, ya que no es necesario ni poner suelo de "chinos" ni instalar inútiles aparatos de Agility: con acotarlo y mantenerlo medianamente limpio y vigilado (para evitar conductas poco cívicas por parte de dueños que no recogen las deposiciones de sus animales) bastaría. Así, los dueños de perros dispondríamos de un lugar donde pasear tranquilamente con nuestras mascotas sueltas sin poner en peligro su seguridad o la de las personas que pasean por el parque, y sin arriesgarnos a una multa.
Hay amplias zonas que serían idóneas para tal fin, pero yo he señalado en el mapa a modo de ejemplo una de ellas, cercana al Cerrillo y justo junto a la autovía, que actualmente no se utiliza para nada. Es amplia y alargada y no molestaría a nadie.
En cualquier caso hay que ser consciente de que, desde el momento en el que aceptamos la presencia de canes en nuestras ciudades y creamos una normativa precisa para ellos, también hay que permitirles tener las zonas de esparcimiento necesarias para su salud física y mental, lo que redunda en el beneficio de toda la ciudadanía.